Aprender a gestionar la estacionalidad de tu negocio y la incertidumbre en las ventas es fundamental para hacerlo sostenible en el tiempo, que te deje dormir por las noches y no te quite la tranquilidad.
Y es que una de las diferencias fundamentales entre trabajar como asalariada y ser tu propia jefa es precisamente la inestabilidad en tus ingresos.
Siendo autónoma, o con tu pequeño negocio, puede haber meses que factures mucho y otros en los que no entre nada en tu cuenta corriente.
Eso sí, tus impuestos y tu seguridad social no esperarán a que los pagues más tarde, tus proveedores querrán cobrar sus facturas en plazo y tus empleados, si los tienes, seguirán cobrando su nómina el día pactado.
Por eso, en este artículo te propongo algunas acciones estratégicas que te ayudarán a gestionar la estacionalidad de tu negocio, en verano o cualquier otra época del año, para que ser tu propia jefa no se vuelva en tu contra.
5 claves para gestionar la
estacionalidad de tu negocio
- El primer paso para gestionar la estacionalidad de tu negocio es conocerla
- Para gestionar la estacionalidad de tu negocio necesitas conocer la tuya propia
- Gestionar la estacionalidad de tu negocio es incorporarla a tu planificación estratégica anual
- Construye un modelo de negocio sostenible como base para gestionar la estacionalidad de tu negocio
- Adáptate al momento y aprovecha la coyuntura
1.
El primer paso para gestionar la estacionalidad de tu negocio es conocerla
Es necesario que estudies y analices la estacionalidad de tu negocio, sabiendo que depende de dos tipos de factores:
Por tanto, es importante que conozcas bien cómo cambia la demanda de tus productos y servicios en las distintas épocas del año y también que midas el impacto de cada una de tus acciones de marketing en tus ventas y facturación.
Cada negocio es un mundo.
Hay negocios que facturan menos en verano y otros que hacen el agosto. Y si no que le pregunten a cualquier restaurante turístico de esos que siempre están completos en los meses estivales.
Incluso hay negocios que solo abren en verano, como la heladería de al lado de la playa, y otros que solo lo hacen en invierno, como esa tiendecita de turrones del centro de la ciudad.
Hay negocios que impulsan sus ventas en días o periodos marcados. Y no solo hablo de Black Friday y fechas comerciales de este tipo, sino por ejemplo del aumento de ventas de juguetes cuando se acerca la navidad o de las ventas de disfraces en tiempos de carnaval.
Y por supuesto, tus ventas dependen de tus acciones de marketing y publicidad.
No es lo mismo si tus productos y servicios se ofrecen a un precio fijo durante todo el año que si haces una promoción en un momento concreto. Tampoco tendrás las mismas ventas si no los publicitas que si en un momento dado haces un lanzamiento o una campaña de publicidad.
Utiliza tus registros históricos de ingresos y gastos para hacer este análisis. Mira en perspectiva al menos los dos últimos años, con desglose mensual, y trata de identificar patrones en la evolución de tus ventas a lo largo del año.
Si representas en un gráfico lineal los ingresos de cada año ¿Las curvas siguen el mismo patrón?

Ubica en el gráfico aquellas acciones que hayas realizado y que hayan podido impulsar tus ventas: ese lanzamiento de un nuevo servicio, esa acción colaborativa que te dio más visibilidad, esa inversión que hiciste en publicidad, etc.
¿Generaron picos en las ventas? ¿De qué magnitud? ¿Cuánto tardó en notarse su efecto?
* Si necesitas ayuda para realizar todo este análisis, podemos hacerlo juntas en mi sesión de consultoría intensiva Data Up.
2.
Para gestionar la estacionalidad de tu negocio necesitas conocer la tuya propia
La estacionalidad de tu negocio también depende, y mucho, de la tuya propia.
Mientras tu seas la que está en el día a día del negocio, la que toma las decisiones y lidera al equipo, los resultados de tu negocio estarán muy condicionados por tu disponibilidad, tu energía y tu presencia.
Conocerte y conocer tus circunstancias y cómo pueden llegar a afectar a tu negocio es clave para gestionar su estacionalidad.
Por ejemplo
Si eres madre como yo, las etapas de vacaciones escolares seguro que también marcan el calendario de tu negocio. Porque la conciliación es más complicada, porque querrás pasar tiempo con tus peques, porque organizarás tus vacaciones familiares en esas fechas, etc.
También puede que ya sepas que el calor del verano y ver a todo el mundo disfrutando de las vacaciones te baja la energía y necesitas reducir el ritmo y hacer tu propio descanso.
Y que te conozcas lo suficiente para saber que después de un par de meses de mucha actividad vas a necesitar parar unos días y recargar pilas, y esos altos y bajos se reflejan también en las cifras de tu negocio.
Empieza ya a prestar atención a tu propia estacionalidad y a tus ciclos de energía. Y estudia las interrelaciones entre el calendario de tu negocio y tus hitos personales y familiares.
3.
Gestionar la estacionalidad de tu negocio es incorporarla a tu planificación estratégica anual
Una vez que conoces la estacionalidad de tu negocio y cómo se ve afectada por la tuya propia, la clave para gestionarla es hacer una planificación estratégica consciente y coherente con esta información.

Empieza tu planificación marcando en el calendario tus épocas de mayor y menor disponibilidad y tus descansos y vacaciones.
Sé honesta contigo misma y date el espacio y la flexibilidad que necesitas. Ya sabes que sobre el papel siempre parece más fácil y más rápido de lo que realmente es. Si tienes un registro de tiempos de años anteriores te servirá para estimar mucho mejor los plazos y timings de cada acción.
Planifica tus acciones de ventas en función de la estacionalidad esperada de la demanda y de tu disponibilidad.
Si te interesa potenciar las ventas en verano puedes hacer una promoción para esas fechas. Si prefieres dedicar estos meses a descanso y tareas más internas, concentra tus acciones de ventas el resto del año. No olvides dejar el espacio necesario entre lanzamientos y otras acciones que te requieren más energía. No olvides incluir tu descanso en la planificación.
Planifica bien tu tesorería.
Es decir, el flujo de cobros y pagos previstos en tu cuenta corriente.
Si vas a tener épocas de menores ingresos, por ejemplo en verano, tendrás que concentrar tu objetivo de facturación anual durante el resto del año y tener siempre disponible el efectivo suficiente para hacer frente a impuestos y demás gastos en las etapas de menos actividad.
Es más, asegúrate de tener siempre un colchón financiero extra que te permita hacer frente a caídas imprevistas en tu facturación, que también las habrá.
4.
Construye un modelo de negocio sostenible como base para gestionar la estacionalidad de tu negocio
Ser capaz de diseñar e ir desarrollando un modelo de negocio que se ajuste a la estacionalidad de la demanda y a tus propias necesidades de descanso y desconexión es la piedra angular para poder gestionar con éxito la estacionalidad de tu negocio.
Te dejo algunas recomendaciones que podrían ayudarte en este sentido:
Genera ingresos recurrentes
Por ejemplo, un servicio de seguimiento personalizado que se cobra en cuotas mensuales te proporciona un ingreso estable que no depende de la estacionalidad.
Introduce progresivamente ingresos pasivos
En la medida de lo posible, ir generando una base de productos o servicios cuyo proceso de compra y de consumo esté automatizado y no requiera de tu tiempo y atención, o lo haga muy poco, te proporcionará una fuente de ingresos que no dependerá de si tu estás o no de vacaciones.
Son productos que incluso puedes decidir promocionar en las épocas de menor actividad para potenciar la facturación sin tener que trastocar tus planes de descanso.
Potencia los productos y servicios más eficientes
No solo en términos económicos sino también de tu tiempo y energía.
Haz un buen estudio de prioridades y pon el foco de tu negocio en las partes que te generan mayores beneficios respetando tus necesidades, que no te drenan la energía, que te permiten aportar e ingresar más en menos tiempo, etc.
Hacerlo te ayudará a reducir tus picos de estrés, ganarás estabilidad y un día a día más equilibrado y sostenible.
5.
Adáptate al momento y aprovecha la coyuntura
Se flexible.
Aunque hayas tenido en cuenta todas las recomendaciones anteriores, tu negocio, salvo excepciones, va a seguir teniendo etapas de menos actividad.
Y está bien, podrás estar tranquila si ya las has tenido en cuenta en tu planificación y has creado un colchón financiero suficiente para no tener problemas de solvencia durante un tiempo.
Asique cuando lleguen esos momentos en los que la demanda de trabajo «hacia fuera» se reduce, adáptate y sácales partido.
Estas etapas son perfectas para tomarte un descanso, irte de vacaciones y bajar el ritmo.
Te dan ese espacio que probablemente durante el resto del año no encuentras. Recuerda que descansar también es ser productiva y aprovechar el tiempo y disfrútalo.
Y por supuesto, aprovecha para dedicarle tiempo a esas partes internas y estratégicas que en otros momentos te cuesta agendar.
Es el momento perfecto para hacer esa formación que tienes pendiente y que te ayudará con tu negocio
Para analizar tus datos y revisar tu estrategia de los próximos meses
Para adelantar contenidos para tu plan de comunicación
Etc.
En resumen, para gestionar la estacionalidad de tu negocio te recomiendo:
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en tu negocio?

